En este teatro de la vida, donde abundan las caretas y escasean las verdades,
hoy se estrena la obra “y llegó el final, sin siquiera avisar”
El público aguarda ansioso, esperando que empiece ya la función,
los actores, o sea, tú y tristemente yo, detrás del telón de las mentiras,
esperando ver quién da el primer paso, quien apredió mejor el libreto,
El “adiós” es el primero llamado a entrar en escena, lleva la cara triste,
seguido del “márchate de una vez” que aún no aprende bien sus líneas,
esperando su turno está el “me mentiste” con la corbata ahorcando sus palabras,
para dar paso finalmente al “esto se acabó”, que se arrastra casi a punto de morir.
El público aplaude, algunos lloran, otros critican, otros se durmieron ya,
cansados de ver la misma obra una y otra vez y siempre mal ensayada.
En este teatro de la vida, donde abundan las caretas y escasean las verdades,
hubo en la sala lleno total, pero en los corazones un vacío que asesina.
El trabajo siempre es arduo y la paga siempre es poca,
por amor al arte se aguantan muchas cosas, menos la traición.
Hasta una nueva temporada, hasta un nuevo estreno, hasta un nuevo amor,
hasta que los actores quieran interpretar un nuevo papel,
tragedia, drama, comedia es lo que siempre promete haber,
Hoy bajamos el telón, y mañana se abrirá, pues la función siempre debe continuar...


