Estuve ausente...me fui tan lejos como llevada por la brisa del mar que hoy esta frente a mis ojos...y el mar que me llevó me trajo nuevamente. Un adiós, un beso frío, una noche negra...un nuevo amanecer es lo que me dejó el susurro de aquel nombre...
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sábado

La Derrota

Me dejaste sin fuerzas… vencida,
derrotada por tus ansias… plena,
satisfecha de tu amor y tus deseos,
llena de tu esencia, de tus caricias.
Me dejaste sin respiro…agotada,
¡casi se me va la vida bajo tus brazos!
¡casi pierdo la razón y la cordura!
en sólo horas, que parecieron días.
Me grabaste en tus entrañas,
y con mis uñas te escribí mi nombre,
me tapiaste con tu cuerpo,
me amarraste entre tus piernas,
me ahogaste de deseo,
y a borbotones me bebí
todas mis culpas y mis miedos.
En esta batalla de amor pleno,
ganaste tú y perdí yo,
y con la cabeza hundida
avergonzando al qué dirán,
en esta lucha cuerpo a cuerpo
satisfecha te declaro: 
como mi único vencedor…

Hoy llueve sobre tu piel

Hoy llueve sobre tu piel,
es una nube de estrellas estrellándose contra tu pecho,
es un rayo de amor que nos partió en dos
que remeció el firmamento y lo tiñó de carmesí,
que hizo avergonzar a la luna y dejó al cielo suspendido,
que espantó al sol y lo dejó perplejo,
que dejó al ocaso con la boca abierta,
que arrancó el naciente crepúsculo y lo sembró en ti,
Hoy llueve sobre tu piel,
gotas de amor que bailan sobre tu vientre,
que juguetean entre las zarzas de nuestros amores,
entre las llamas que arden entre tu boca y la mía,
entre los cuerpos que deseosos se buscan debajo del cielo.
Hoy llueve sobre tu piel
y son mis labios que no se sacian de ti,
es mi osadía que se desplaza, sin reservarse nada,
es mi secreto que se acurruca bajo tu cuerpo,
es mi inocencia, enviada a dormir temprano,
para dejar en libertad, las enormes ganas que tengo de ti…

miércoles

Así empezó todo

Fueron un par de miradas a media tarde y una leve sonrisa al pasar,
unas cuantas palabras de cortesía, un saludo, un suspiro a escondidas,
un suave roce de tu piel y mi piel, provocando un estremecimiento,
una llamada supuestamente equivocada, para terminar en una cita,
una velada sin testigos, el dulce vino, la noche limpia, la luna,
una habitación con olor a jazmines, en mitad de la carretera,
el miedo inicial, un trémulo beso, tus dedos atrapando mi boca.
Fue todo ello lo que desencadenó esto que hoy nos tiene dominados,
esto que es más que deseo, pasión desmedida, arrebatada,
esto que cada día necesito más con desesperación, con codicia,
esto que algunos se aventuran a llamar amor, que quema como el fuego,
esto que me abrasa, que me consume, que me pierde entre tus susurros,
esto que cada viernes nos espera en aquella misma habitación,
que nos hace vivir sin gusto seis días de la semana, esperando…
hasta ver llegar el día en que el calor se acomode en mis mejillas,
para luego deslizarse calcinando todo mi cuerpo… esperándote,
con la luz apagada, con las sábanas revueltas en mi angustia,
con el grito en mi garganta, hasta verte llegar y cerrar la puerta tras de ti….

sábado

La Tarde de Ayer

Recuerdo la tarde de ayer, tú dormido sobre mi cama,
mientras yo te miraba y fumaba desde aquel sillón,
desde allí te vi y te disfruté nuevamente, sin que te dieras cuenta.
Me acurruqué en mis pensamientos y te recorrí con la mirada,
mientras la habitación se llenaba del humo de aquel cigarro.
En tus sueños te diste vuelta y me mostraste tu rostro apacible,
te vi de perfil y te desee una vez más, una vez más tuve ansias de ti.
Me acerqué hacia tu cuerpo y te acaricie con mis manos,
levanté las sábanas que te cubrían y volví a enterrarme debajo de ellas.
Busqué con mis manos el conocido calor de tu cuerpo,
y éste me respondió estremeciéndose debajo de mis manos.
Estuviste dispuesto a amarme nuevamente, sin prejuicios… sin temores.
Me tomaste entre tus brazos me atrajiste hacia tu cuerpo,
y en un giro inesperado me llevaste debajo de ti,
para luego enseñarle a mi cuerpo a dejarse amar con libertad.
Recuerdo la tarde de ayer, tus besos, tus caricias, tu cuerpo...
Hoy espero que vuelva a sonar el teléfono como ayer,
y mientras espero, vuelvo a encender mi tercer cigarrillo pensando en ti…

viernes

En mi guarida

Te llevaré a mi guarida en lo alto de aquel monte,
cerraré la entrada y me enterraré contigo,
serás mi prisionero, mi esclavo, mi buen amante,
nadie más volverá a saber de ti o de mi.
Allá afuera el mundo entero se consumirá en egoísmos,
hervirá de pasiones corrompidas, llenas de mentiras,
compraran el amor, como se compra una prenda,
lloverá, saldrá el sol y nuevamente volverá a llover,
la gente nacerá y morirá, engendrará sus propios males
para luego nuevamente volver a morir…una y otra vez,
pero nosotros viviremos en nuestro propio mundo
me tejeré con tu piel, en una plena armonía,
y tú te hundirás en mi cuerpo hasta desaparecer.
Te llevaré a mi guarida y te haré retozar conmigo,
beberemos en silencio gota a gota nuestro amor
despertaremos abrazados, para volver a desearnos,
nos comeremos nuestros miedos uno a uno sin pudor.
Al llegar la noche me arrancarás la vida en mil pasiones,
y al llegar la mañana quedaré rendida sobre ti,
Te llevaré a mi guarida, y como lobos hambrientos
nos morderemos de a poquitos, rápido y despacio,
tú te alimentarás de mi, y yo me saciaré de ti….

Hoy escribo para ti

Hoy escribo para ti, para el que hoy retiene mi mirada,
para el que me mi mira solapadamente por temor o vergüenza.
Hoy escribo para ti que te escondes y que, desde allí, me observas,
pues aprendido a interpretarte, a leerte como se lee un diario íntimo.
Hoy te llevaré a mis sueños y besaré tus labios una y otra vez,
aquellos que arden en los míos como llamarada de pasión;
pues eso es lo que provocas en mi, todo un mar de sensaciones.
Tú eres mi fruta prohibida y yo también soy negada para ti,
lo que me dicen tus ojos es lo que te repiten los míos,
hay una sensación especial que creí olvidada hace años,
no pensé que renacería esto, precisamente contigo.
Sé que nuestra suerte está echada, pero hoy no quiero pensar en ello,
ni en las miradas de reproche, ni en dedos acusadores,
hoy pensaré en ti, en aquella mirada que me dejaste al partir,
ello me basta para jugar con mis emociones, para crear mi historia
y recrearla en mi mente y en mi corazón ávidos de tenerte aún más.
No quiero perder esto que tenemos, todavía no lo quiero perder,
pues me hace sentir mujer, me hace sentir que estoy viva
que las cuerdas del violín no se rompieron completamente,
que su melodía sigue atrapando mis sentidos como siempre.
hoy pensaré en ti, amigo, amante…hasta que la melodía se termine…