Sométeme, toma el control,
soy impetuosa, rebelde, difícil,
usa la fuerza y hazme ceder,
no me trates como a niña,
no soy frágil, no me rompo,
soy una rosa y tengo espinas,
y no es fácil llegar a mi.
Vence tu miedo y vuelve a intentarlo,
tómame… que no te tiemble la mano,
no me tengas compasión,
no te reserves absolutamente nada.
Si me resisto, insiste aún más,
no creas que me lastimas,
y si me evado, vuelve a atarme
domina mi espacio, usa tu vigor,
toma mi voluntad en tus manos,
toma mi cuerpo sin reservas,
aprende a dominarme hasta quedar:
sometida, apaciguada, laxa y relajada,
y nuevamente lista para empezar a batallar…
